Las Cuatro Grandes Verdades y el Noble Óctuple Sendero

Las Cuatro Grandes Verdades



Primera Gran Verdad: El sufrimiento Existe

Segunda Gran Verdad: El apego es la causa del sufrimiento

Tercera Gran Verdad: El sufrimiento puede ser vencido.

Cuarta Gran Verdad: el camino que lleva al cese del sufrimiento es el noble óctuple sendero.



El Noble Óctuple Sendero



1.- Correcta comprensión: conocer el dharma y las 4 grandes verdades

2.- Correcto pensamiento: no ceder a los deseos ni al odio.

3.- Correcta palabra: no hablar exceso o inutilmente, no mentir.

4.- Correcta acción: no matar, no robar, no herir, no violar...

5.- Correcta ocupación: ganarse la vida de forma digna y sin hacer daño a otros.

6.- Correcto esfuerzo: recanalizar malos instintos y alimentar los buenos

7.- Correcta atención: atender concientemente los acontecimientos externos, mentales, emocionales y corporales.

8.- Correcta concentración: meditar con aplicación, sin desear solo el propio despertar

lunes, 15 de marzo de 2010

El Sutra del Corazón

¡Rindamos homenaje a la Perfección de la Sabiduría,
la Adorable, la Sagrada!
Avalokita, el Sagrado Señor y Bodhisattva,
se internó en el profundo curso de la Sabiduría
que todo lo trasciende.
Mirando hacia abajo, desde lo alto,
sólo contempló cinco agregados,
y vio que, en sí mismos,
estaban vacíos.

Aquí, ¡Oh! Sariputta, la forma es vacío
y el vacío mismo es forma;
el vacío no se diferencia de la forma,
la forma no se diferencia del vacío;
todo lo que es forma, es vacío;
todo lo que es vacío, es forma;
lo mismo es aplicable a los sentimientos,
a las percepciones, a los impulsos y a la consciencia.
Aquí, ¡Oh! Sariputta,
todos los dharmas se caracterizan por el vacío;
ni son producidos, ni detenidos,
ni están mancillados, ni son inmaculados,
ni son deficientes, ni completos.
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputta,
en el vacío no hay forma,
ni sensación, ni percepción,
ni impulso, ni consciencia;
ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente;
ni formas, ni sonidos, ni olores, ni sabores, ni cosas tangibles, ni objetos de la mente,
ni elementos del órgano visual,
y así sucesivamente
hasta que llegamos
a la ausencia de todo elemento de consciencia mental.
No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia,
y así sucesivamente,
hasta que llegamos a la no existencia de decadencia ni muerte,
ni extinción de la decadencia ni de la muerte.
No hay sufrimiento, ni origen, ni cesación, ni camino;
no hay cognición, ni logro, ni no-logro.
Por lo tanto, ¡Oh! Sariputta,
el Bodhisattva,
a causa de su estado de no persecución de logros,
y habiéndose confiado a la perfección de la sabiduría,
vive sin pensamientos que lo envuelvan.
Al no estar envuelto en pensamientos,
nada le hace temblar,
y superando toda preocupación,
alcanza al fin el Nirvana.
Todos los que aparecen como Budas
en los tres períodos del tiempo,
despiertan por completo a la excelsa,
verdadera y perfecta Iluminación
porque se han confiado a la perfección de la Sabiduría.
Por lo tanto, uno debería reconocer al prajnaparamita como el gran sortilegio,
la quintaesencia de la gran Sabiduría,
el sortilegio supremo, el sortilegio inigualable
que alivia todo sufrimiento, en verdad—
porque ¿qué podría ir mal?
Este sortilegio procede del prajnaparamita
y dice así:
Se fue, se fue, se fue más allá;
se fue, trascendiéndolo por completo.
GUEIT, GUEIT, PARAGUEIT, PARAMASAMGUEIT,
BODI SUAJA
¡Oh! ¡qué despertar! ¡Aleluya!
Esto completa el corazón de la perfecta Sabiduría.

domingo, 14 de marzo de 2010

Aprendí a Crecer

Por Nelson Ponce


Agradecemos profundamente la lectura de esos parrafos ardientes de razon de ser ,baqueanos de la exitencias , buscadores permanentes de torrentes de agua cristalina, espiritus indomitos del sentir benevolente, que trazan las nuevas coordenadas en cualquiera de los tiempos con finos hilos de plata. Campeones de la dicha, heroes de todas las batallas que despiertan cada mañana cortar las viejas telarañas, a sembrar de ideas los surcos de los campos , para cosechar retoños como tu , que incansables brotaran para redoblar las fuerzas donde quiera que haga falta. Eres y seras la inspiracion del poeta que duerme y en el sueño bate la esencia de lo que sera mañana la proclama del guerrero que enaltece la raza. que no permitira jamas que se nublen los caminos, que doblegara la guardia, que viajara tan lejos alli donde el dolor clama. porque es alli donde estan los fogones donde nace esta llama. Redibujemos el horizonte viajemos sin destino , cantemos a la dicha del amor compasivo, y la buena voluntad, que la gente se entere de la budeidad. Adelante compañeras demos la permanente batalla. El coraje exita a una respuesta temprana, no perdamos tiempo. Necesitamos esa revolucion humana.mas allá del pensamiento, de las ideas teñidas del Karma brota la budeidad, la inspiracion no se acaba. nace en la punta de las estrellas , brilla y baila como un cometa ,una inmensa explosion creativa esa es la budeidad.

Esta nota publicada en su facebook, fue tan expresiva que quise compartirla.....

domingo, 7 de marzo de 2010

La Teoría de la Primera Persona

Por Aris Ameck Bozo Mata


En la sociedad actual, podemos notar como las personas tienden a olvidar sus valores y como se degradan las buenas costumbres, la amistad, el amor y sobre todo el respeto. Esto ha traído que la sociedad se convierta en una suerte de viuda negra, en la que busca emparejarse por conveniencia y luego de acometer su misión, devora a su consorte.
El ser humano ha trabajado para el desarrollo de la industria y del supuesto bienestar mundial, sin embargo se nota que el verdadero efecto globalizador es la separación de las familias, el hurto del tiempo personal, que debería ser utilizado para la familia, religión y el cultivo de la comunidad inmediata, que a su vez se transformaría en ente emancipador y directos hacia la sociedad que todos queremos, entregándose como multiplicador de una doctrina familiarista y espiritual.
Actualmente podemos observar los embates de la naturaleza, mientras el planeta reclama lo que le pertenece y que sin permiso ni consideración hemos tomado y abusado, es así como el planeta se defiende y tristemente están pagando las consecuencias aquellos que no tienen ni un ápice de participación en el “desarrollo” que tanto es defendido.
Tenemos, además, el efecto político que en muchos casos ha enemistado a grandes poblaciones desuniendo y siendo copartícipe del rompimiento de los nexos sociales y humanos que debemos cultivar a diario; notamos como aumentan los contravalores que deseamos y como las diferentes culturas comienzan a sentirlo y reflejarlo.
Así, estamos colocando como bandera, falsas expectativas y pregonando la teoría de la maldad que consiste en alimentar las malas energías e influencias que permiten que todo lo que ocurre actualmente, siga ocurriendo.
También es importante que se conozca que portadores de grandes pensamientos humanistas y filósofos han entregado grandes aportes a la humanidad, para las diferentes áreas para las que se prepararon ardua y concienzudamente, algunos de estos, que merecen ser nombrados como reconocimiento son Mahatma Gandhi, Martin Luther King, La Madre Teresa de Calcuta, Josei Toda, Tsunesaburo Makiguchi, Daisaku Ikeda y el Dalai Lama, todos ellos dieron y dan constantemente grandes aportes a la humanidad confrontando pacíficamente los conflictos bélicos en el mundo, luchando por la paz, la dignidad humana y los derechos humanos, contrario a lo que muchos otros pregonan, una carrera armamentista y de demostración de poderío destructivo que al final, no deja nada perdurable en el corazón humano, solo en los libros como destructores de la humanidad.
Pero hay un lugar donde podemos generar el cambio total de lo que hasta ahora haya sido caos o causas de sufrimiento humano (hambre, pestes, guerras, entre otras), un lugar que puede abrigar esperanzas para toda la raza humana y nuestro planeta, un lugar donde la naturaleza, las plantas y demás animales, compartan la verdadera felicidad, ese lugar viene desde nosotros mismos, desde nuestro interior, donde realmente es que podemos comenzar a generar el cambio y contagiar positivamente a todos con una suerte de reacción en cadena, que tendrá mucho mas poderío que cualquier arma atómica y cuyo efecto será devastar y erradicar la maldad, el dolor, y cualquier causa de sufrimiento humano.
Actualmente estamos viviendo los efectos de las causas que provocamos como seres humanos, al final incorrectos, pero humanos. Si queremos generar buenas energías y lograr la felicidad y construir el lugar ideal para nuestras familias, sociedades y naciones, debemos empezar por nosotros mismos, a cambiar lo que hasta ahora hacemos mal y reforzar las buenas conductas y acciones, que son las que nos permiten cosechar buenos frutos y que los efectos sean positivos.
El cambio ha de venir desde adentro de nosotros, comenzando con la manera de dirigirnos a los demás; si, aunque existan divergencias de pensamiento político, logramos entender y respetar las ideas de los demás, seguro podremos tener conversaciones nutritivas y que permitirán que otros entiendan y respeten nuestros pensamientos, logrando así vivir en verdadera armonía política con todos. También salvaremos nuestro planeta si, cada uno de nosotros, aportamos algo tan simple como colocar los desechos donde y como se deben, reciclamos materiales que podamos utilizar para otros fines, eliminamos vertederos de aguas contaminadas hacia los ríos y mares, si utilizamos nuestros vehículos de manera racional, sin participamos activamente en grupos de trabajo y de mejora continua de muestras comunidades cercanas, si permitimos que nuestros vecinos conversen con nosotros de sus ideas y no tratamos de imponerles las nuestras con la intención de mostrar poderío, si logramos consenso verdadero y ubicamos un espacio para todos.
Podemos también cambiar nuestra forma de alimentación, con esto se reducirían la cantidad de enfermedades que nos causamos y causamos a otros, si frenamos el consumismo que logra generar mas producción en las fabricas y por tanto mas contaminación, si utilizamos los recursos naturales renovables con criterio de ahorro y cuidado para evitar racionamientos y faltas en momentos de crisis. Otra forma de aportar es respetar las leyes y participar activa y pacíficamente en la creación de las mismas, siempre pensando en la humanidad y no en la política pura, en le bienestar de todos y no de un grupo particular, así con este consenso todos los participantes se sentirían, no en la obligación o el deber, sino mas bien en el placer de hacerlo ya que son reflejo de lo que escriben.
Se puede lograr aumentar la seguridad si, acrecentamos e inculcamos valores a nuestros hijos para que se conviertan en multiplicadores de las buenas costumbres, prácticas y protectores de la sociedad ideal, generadores de respeto y no de miedo como en algunos casos sucede, donde los hogares destruidos por la necesidad, han creado personas con criterios muy diferentes a los expuestos y que pierden el interés y respeto por lo demás.
En fin podemos hacer muchas cosas, sin embargo, el cambio debe venir desde nuestro interior, no podemos esperar a que alguien nos lo diga o nos obligue. Las cosas buenas y bien ejecutadas salen del impulso y de una idea, sin embargo de la pasión por lograrlo, nos encargamos nosotros mismos. De esta manera cualquier cambio por mínimo que sea, si aporta y genera valor y, si viene de corazón y creemos el ello, seguramente comenzará la reacción en cadena, contagiando primero a aquellos que tenemos inmediatamente cerca, como hijos, padres, esposa o esposo, hermanos y amigos, así mismo se multiplicará a nuestros vecinos quienes lo multiplicarán a sus cercanos y a su vez llegará sola como efecto expansivo, a nuestra comunidad, esto a su vez se convertirá en uso y costumbre de nuestra sociedad, país y el mundo entero, todo comienza con el Yo y el Nosotros, donde el nosotros es nuestra sociedad, nuestra familia, nuestra comunidad y el Yo, es uno mismo desde adentro es desde mí y sobre como lograr las pequeñas metas que se convertirán en mayores y por ende en mayores satisfacciones, trabajando para uno mismo y también para los demás.
Iniciemos las primeras acciones desde nosotros mismos y trabajemos en la multiplicación y el beneficio de otros, sin la necesidad de recibir nada a cambio, que de igual manera algo bueno nos traerá de vuelta y vendrá cual cesto de frutas, totalmente lleno se amor, respeto, solidaridad, compañerismo y buenas energías, al final de todo, lograremos dejar a nuestros hijos algo que valga realmente la pena cuidar “ La Vida”.